sábado, 4 de octubre de 2014

LA BÚSQUEDA CIENTÌFICA PERPETUA DEL MOVIMIENTO PERPETUO.


En un nuevo capítulo, uno más de los ya usados (me maravilla en ese sentido esta serie) Lisa Simpson aburrida construye una máquina  de movimiento contínuo. El gag gracioso se sucede cuando Homer la regaña con la apoteósica sentencia: "En esta casa obedecemos las leyes de la Termodinámica" la cual, quizá, sea la frase más coherente y acertada que ha salido por esa boca durante todas las temporadas de la serie jajajaja.




   Esta misma quimera científica se alcanza en una película que tuve la suerte de ver este verano "El extraordinario viaje de TS Stivet" En ella, se cuenta la historia de T.S, un niño de diez años que siente una especial afición por los mapas y los inventos curiosos y que vive con sus padres, una madre entregada a los escarabajos y un padre que se siente vaquero de una época ya pasada, y sus dos hermanos, uno de ellos gemelo suyo y la hermana mayor. El verdadero meollo de la historia se asocia al hecho de que un inesperado día T.S. recibe una llamada telefónica del Museo Smithsonian que le comunica que ha resultado vencedor del prestigioso galardón Baird por su descubrimiento de la máquina de movimiento perpetuo. Lo sorprendente, por supuesto, es que un niño de su edad consiga semejante reconocimiento, provocando la sorpresa de todo un ilustre auditorio


   Conseguir diseñar una maquina que funcionase de forma contínua sin necesidad del aporte de energía externa ha sido una de las mayores aspiraciones de toda la historia científica. Sus diseños, sus investigaciones y sus contínuos fracasos han ayudado a contribuir al fomento de la ciencia y a muchos avances que no podrían haber sido alcanzados de otra manera.


   El aparato de movimiento continuo o móvil perpetuo es una máquina que realiza un trabajo continuo sin necesidad de energía exterior que la impulse. La idea de este aparato puede tener su origen probablemente en el siglo XII, en la India y desde ahí llegó a Europa en el siglo XIII gracias a los árabes. 


   Es importante distinguir entre el movimiento perpetuo que se tiene, por ejemplo, en un péndulo que idealmente carezca de rozamiento con el de una máquina de movimiento perpetuo.  La máquina, además de funcionar en forma perpetua y autónoma (o sea, sin recibir energía del exterior), produce un trabajo útil como, por ejemplo, hacer girar una rueda. Tiene lógica que a lo largo de la historia, muchas culturas se hayan planteado su diseño, puesto que permitiría resolver de una vez por todas el gran problema energético, sería crear energía de la nada y sería la fuente de trabajo más barata posible. Todo un caramelo ¿no?


   El primer registro de una máquina de movimiento perpetuo corresponde al astrónomo y matemático indio Brahmagupta, del siglo VII.  Se trataba de una rueda desbalanceada que poseía rayos huecos llenos hasta la mitad de mercurio. Desde este primer modelo se suceden muchos otros, más o menos complejos pero todo con una característica común...Su más absoluto fracaso. Hasta el gran Leonardo da Vinci dedicó muchos esfuerzos en ello y ni con esas.

   Esto se debe, como bien nos ilustra Homer, en que su ideal viola las conocidas Leyes de la Termodinámica:

1. 1ª LEY DE LA TERMODINÁMICA. PRINCIPIO DE CONSERVACIÓN DE LA ENERGÍA 

"La energía no se crea ni se destruye" 

   La máquina de movimiento continuo no cumple con esto debido a que ella crea su propia energía, oponiéndose a esta ley. Además hay que tener en cuenta que la energía no se crea ni se destruye, por lo tanto una máquina así acrecentaría la cantidad de energía del universo, hecho imposible.

2. 2ª LEY DE LA TERMODINÁMICA.  

"El flujo espontáneo de calor siempre es unidireccional, desde los cuerpos a temperatura más alta a aquellos de temperatura más baja. 

   En 1850, Rudolf Clausius propuso la segunda ley de la termodinámica: “el calor no puede por sí solo pasar de una fuente fría a una caliente”.  Aunque uno jamás haya estudiado termodinámica, sabe que el calor sólo fluye de zonas calientes a zonas frías.  La segunda ley es, quizá, la más intuitiva y la más conocida de las leyes de la física.  Algunos años después, Kelvin y Planck propusieron un enunciado que, aunque no lo parezca, es equivalente al de Clausius: “es imposible que una máquina alimentada con cierta cantidad de calor produzca una cantidad igual de trabajo”

    Por tanto, parece ser que la máquina de Lisa viola ambas leyes, vamos, como todos los modelos propuestos a lo largo de siglos, que han sido muchísimos.  Esta máquina es imposible de crear, pero sin embargo existe en la mente de los hombres que la alimentan de una fuente de energía inagotable, la imaginación y la curiosidad. Aunque sea imposible siempre va estar en la mente de los hombres crear lo imposible, no por un fin practico solo por diversión.


   Las leyes de la termodinámica están tan bien establecidas como la ley de gravedad.  Uno puede tener la esperanza de construir una máquina de movimiento perpetuo.  Del mismo modo, uno puede arrojarse desde un décimo piso y tener la esperanza de no caer y violar la ley de gravedad.  Las probabilidades de éxito son las mismas.




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